VIAJE AL FIN DE LA NOCHE | YO, MI, ME, CONMIGO | LA FOTOGRAFÍA, EL VIAJE, EL TIEMPO QUE NO PASA| HISTORIA, ARQUEOLOGÍA, ¿TIEMPO PERDIDO? | MAS SOBRE EL TIEMPO PERDIDO | LAPIDARIUM (notas de viaje) | FOTOS, FOTOS, FOTOS, FOTOS | ... Y MÁS FOTOS| COSTANTINO| NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO| DE VUELTA A CLASE: unas cuantas lecciones de vida| UN GUERNICA ACTUALIZADO| LOS PORQUÉS DEL 11-S| 11-M-04 |DE MARICAS Y VAMPIROS | RADIKAL.....GAY | A VUELTAS CON LA HOMOFOBIA| RALF KÖNIG| JACK KEROUAC| PARADISO / capítulo VIII | SEXUS, por Henry Miller| MÚSICA / 1. Neil Young| 2. John & Yoko| 3. George Harrison| BEATLES| MIS CONCIERTOS| ENLACES | | | | | | | LA VOZ DEL SILENCIO
 
HISTORIA, ARQUEOLOGÍA, ¿TIEMPO PERDIDO?
 
 
La ventana es un manantial de fuerza. Y la ventana del tiempo nos conduce a lugares misteriosos como Persépolis, que bien podría ser la expresión de uno de los primeros contactos dolorosos entre Oriente y Occidente, o el principio de una relación fértil y una simbiosis positiva. He aquí los restos. Otras ventanas, otras puertas, ... Alejandro incendiando el palacio: un acto de barbarie contra los bárbaros, un alumno de Aristóteles convertido en despiadado guerrero. El ejemplo de joven amante, objeto de placer, imagen de libertad y virilidad, es al mismo tiempo ambicioso y asesino. Los lugares del placer son también los del dolor.
Perspolis
Goethe, al hablar sobre una de sus amigas mayores, comentó: "Eros está todavía presente en las arrugas que rodean sus ojos". En un paisaje las ruinas, a veces, ejercen una gran atracción. El arquitecto de Hitler, Albert Speer, a menudo hacía dos maquetas de sus edificios propuestos. La verdadera y una segunda que mostraba al edificio después de trescientos años. Ambos, él y su jefe, pensaban seriamente en su imperio de los mil años.
Segbriga
¿Probablemente Hércules, entristecido por la pérdida de su amante, el jóven Hilas, raptado por tres ninfas, esconde el secreto de su fuerza y su resignación? Aquí tenéis una poco habitual imágen del trasero del Hércules farnesio, copia romana de un posible original de Lisipo, que se conserva en el museo arqueológico de Nápoles, y que adornaba las Termas de Caracalla. Imagináos qué deleite para la vista y qué excitación en el caldarium.
Imagen